martes, 18 de marzo de 2014

Somos necesarios porque nos necesitan.


Desde mi blog invito a uniros a la celebración mundial del Día del Trabajo Social.
El cartel del Día Mundial del Trabajo Social 2014 presenta un conjunto de camisetas ondeando al viento, como símbolo de las luchas y reivindicaciones en las que las y los profesionales se implican , incluyendo la camiseta naranja. 

Los mensajes de las camisetas son: 


- promover la igualdad y la equidad. 

-permitir vivir a las personas una vida sostenible.
- desarrollar la participación.
- facilitar el cuidado entre comunidades.
-respetar la diversidad-conectar a las personas.

Por un Bienestar Social adecuado.


viernes, 7 de marzo de 2014

El Rincón del libro aconsejado



Diario de campo

Rosario Izquierdo Chaparro
Editorial: Caballo de Troya
Año publicación: 2013
Critica literaria: Diario "El país"

Diario de campo de Rosario Izquierdo Chaparro: Si no pronuncia la palabra "empatía", Rosario Izquierdo (Huelva 1964) la deja flotando en la conversación, como una tercera presencia muy tangible, que le sirve para hablar de su primera novela Diario de campo  (Caballo de troya). Esta escritora y socióloga ahora en paro ha pasado los últimos nueve años trabajando con mujeres en barrios marginales de Sevilla. Diario de campo parece un reflejo de su propia historia: la protagonista, de la que nunca sabremos el nombre, se reincorpora al mercado laboral en una oficina de asistencia social en la periferia de la capital andaluza y, desde su narración en primera persona, accedemos a escenarios reconocibles pero no identificables en que las cartas han sido muy mal repetidas. Es la inmigrante con burka que no puede sentirse tocada directamente por el aire de la ciudad "toda la sensualidad de los naranjos en flor y de la luz", es la adolescente que se ha quedado embarazada y también la chiquilla que vende bragas en el mercadillo en vez de estudiar. 

La novela es "un fresco social" de mujeres juzgadas desde un molde que no repara en su heterogeneidad.
"La edad me ha dado más empatía para comprender, y la sociología las herramientas para entender la exclusión social", explica desde su casa de Dos Hermanas. Su escritura, añade sencillamente, es "una forma de desahogo, la manera natural de ordenar la experiencia" para la que han servido de referentes Belén Gopegui, Alice Munro, Virginia Woolf, Doris Lessing... pero también El corazón de la tinieblas, de Joseph Conrad y Gomorra, de Roberto Saviano. Con Diario de campo ha querido hacer "un fresco social" de mujeres juzgadas desde un molde que no repara en su heterogeneidad- "Son del polígono sur, de las Tres Mil Viviendas, las de Torreblanca...", se dice de ellas-. La autora no ha querido "delimitar" el lugar exacto en que transcurre la novela en ese encuadre amplio que ha elegido justamente para que salgan las diferencias. "He evitado una descripción naturalista o hacer una novela localista. El tipo de realidad que trato, lo es de Sevilla y de otras ciudades de su tamaño".
Y así retrata los cuerpos femeninos en barrios marginales, que son objeto de maltrato, de descuido, de rechazo, cuenta la escritora. La narradora toma la crema que se aplica desde los 17 años por prescripción de su madre como elemento cotidiano, casi banal, para hablar de la discriminación desde sus raíces. Detalles nimios en apariencia que delatan la desigualdad. Sin embargo, intenta demostrar al mismo tiempo que la naturaleza "iguala al final a las mujeres por la menstruación, por el embarazo... El cuerpo termina descubriendo que no somos tan diferentes".
Diario de campo se va estructurando en distintos fragmentos que responden a "los ritmos laborales de una mujer", con sus barreras, sus momentos de precariedad, "a la realidad que el texto aborda". Al final, la narradora vuelve a su propia experiencia para centrarse en su vida y lo hace, relata la autora, por el impacto de "los cambios que el contacto con esas otras mujeres" le han ocasionado. Rosario Izquierdo define su obra como "novela" porque el lenguaje sociológico no la hubiera hecho posible. "Hay situaciones que no son reales pero que podrían serlo. lo he querido contar con autenticidad. Es una historia verdadera".


lunes, 3 de marzo de 2014

La Educación es Arte

En los vídeos que pongo al final de esta nueva entrada, Paulo Freire describe con sus palabras una educación subjetiva, no neutral, donde la imparcialidad no existe. Esta idea la desarrolla a lo largo de toda su exposición dejando claro que el proceso educativo está influenciado por el contexto social, cultural, ideológico, político...donde se desarrolla.

De igual forma, habla de una educación interactiva, donde el proceso de enseñar, implica a su vez un proceso de aprendizaje. ES EL CONOCIMIENTO PUESTO EN PRÁCTICA.

Habla de educación participativa, donde todos forman parte del proceso de enseñar y aprender, necesitándose mutuamente tanto educador, como educando, existiendo una interacción entre ambos.

También habla de un proceso democrático, que dependerá mucho de las cualidades del educador, ya que como se hace referencia al principio, la objetividad e imparcialidad no existen. 

La educación, además de ser un proceso racional, debe estar influenciada por los sentimientos, la pasión, los deseos, formando todo esto, parte del proceso de conocer.

La educación no es un proceso aislado, sino que forma parte de un contexto global donde influyen la cultura, las ideas, la política, etc. Parafraseando a Freire: " El punto de partida de la educación está en el contexto cultural, ideológico, político, social de los educandos".

En definitiva, para Paulo Freire LA EDUCACIÓN ES ARTE.

Freire entiende al educador como alguien parcial y subjetivo, y sobre todo, como una parte activa del proceso: enseñar implica siempre aprender. 

Ambas partes se necesitan para culminar con éxito el proceso del aprendizaje. El educador necesita del educando, al igual que el educando necesita del educador. Ambos se educan aunque cada uno desde una parte distinta del proceso. 

El educador ha de tener la cualidad de la humildad, tiene que reconocer cuando desconoce de algo.

Para el educador es importante la razón, pero interactuando con los sentimientos.

Tiene que comprender tanto el acto de enseñar como el acto de aprender. No puedes enseñar a amar si no es amando.

Es muy importante que el educador sepa partir del nivel donde están los educandos: tanto el nivel cultural, ideológico, político... Por eso entiende un educador sensible y artista, ético, respetando los límites de la persona. 

El educador tiene que ser valiente y ser capaz de abrir camino. No es nada sin el grupo. 

Freire entiende a un educador transformador de la realidad: aunque el contexto esté echado a perder, el educador tiene que ser capaz de rehacer este contexto. Por eso entiende al educador como un artista capaz de redibujar el mundo.

Por último, creo que caemos muchas veces en errores que se pueden subsanar, si siguiéramos los pensamientos de Freire. Por ejemplo: Siempre he pensado que no respetamos a otras razas o culturas, queriendo en nuestro trabajo, que se adapten a nuestra forma de vida, sin tener en consideración tal como dice Freire, su cultura, su modo de vida, sus ideologías y creencias. Tal vez si supiéramos partir de su nivel, podríamos conseguir una convivencia más fluida, respetando los límites de cada cultura y no intentando adaptar a ningún colectivo a la nuestra.






martes, 25 de febrero de 2014

¿Mejorar el rendimiento educativo? Así NO

La selección humana, señor, aún no está prevista en los tiempos en los que vivimos.
 POR UNA EDUCACIÓN PARA TODOS SIN EXCEPCIÓN.